Esta inteligencia artificial es caso contrario a la estrecha, ya que esta no se ve limitada a actos, la Inteligencia artificial general (AGI) puede desarrollar habilidades cognitivas humanas por medio de un software, que al momento de tener una tarea desconocida el sistema de IA pueda encontrar por medio de los datos que se tienen una solución a la tarea. El sistema AGI es capaz de realizar cualquier actividad de la que sea capaz un humano. A la inteligencia artificial general también se le conoce cómo fuerte, cuenta con sistemas con suficiente conocimiento y capacidades de computación cognitiva tales que su desempeño es indistinguible del desempeño humano.

A pesar de que se están realizando muchas investigaciones y avances en los campos de la robótica y la inteligencia artificial, es difícil determinar hasta qué punto los procesadores deben alcanzar el nivel de la inteligencia humana. De hecho, estos tipos de inteligencia artificial pueden generar múltiples pensamientos a la vez, percibir el entorno y crear recuerdos que no necesariamente están directamente relacionados con la toma de decisiones de la máquina. Lo más parecido a la inteligencia artificial en general es un robot humanoide que puede imitar, analizar y registrar las expresiones faciales humanas.