Debido a que el neuromarketing tiene base científica, utiliza técnicas de medición cuantitativas que nos permiten interpretar mejor las tasas de respuesta de los consumidores a los estímulos visuales, táctiles, gustativos, auditivos y olfativos. Veamos de qué está hecho cada uno.

Electroencefalograma:

Esta técnica es una de las más conocidas, se basa en colocar electrodos al cabello de una persona con el fin de medir las señales que genera por medio de ciertos estímulos.

Resonancia magnética funcional:

Esto es en base a el flujo sanguíneo, tiene como principal función crear imágenes de la actividad del cerebro humano, con cierto retardo de imágenes de 5 segundos, esta técnica es de las más exactas y precisas, por lo mismo de la más costosa.






Medir reacciones en la piel:

Este funciona por medio de electrodos en los dedos que transmiten señales eléctricas, cuando el cliente se expone a anuncios publicitarios, con el fin de conocer sus reacciones emocionales

Reconocimiento facial:

Esta funciona por medio de un software de reconocimiento facial y una electromiografía, se colocan los electrodos en la cara para determinar las emociones expresadas y el nivel de intensidad.

Seguimiento ocular:

Este estudia los movimientos que realiza el ojo cuando es expuesto a anuncios publicitarios, esto ayuda a medir en que es lo más llamativo del anuncio y en que se enfocan los clientes al momento de tener la primera impresión de una imagen.