Este es el que se encarga de generar una mejor relación entre empresas y los consumidores, por medio de las emociones. Esto ayuda a estudiar cómo se comporta el consumidor antes, durante y después de la compra, el neuromarketing entra en este punto, ya que por medio de técnicas avanzadas se puede medir los diferentes aspectos tales como las emociones.

El psicólogo Paul Ekman con su teoría de las 6 emociones básicas, que son:

  • Felicidad.
  • Sorpresa.
  • Enfado.
  • Desagrado.
  • Miedo.
  • Tristeza.



  • Por medio del neuromarketing se llegó a identificar más de 3,000 emociones diferentes, pero a pesar de este estudio no se puede llegar a tener con certeza todas. Al mismo tiempo se puede predecir el 60% del comportamiento del consumidor por medio de sus emociones.

    Con lo anterior mencionado llegamos a la conclusión de que la decisión de compra no es racional si no emocional. Al mismo tiempo que el proceso de escoger productos la mayoría de las veces es automático, aunque la mayoría de las veces, hay una necesidad detrás de esto.

    El neuromarketing busca generar experiencia por medio de multi-impactos, atacando siempre las emociones en un mismo instante o por diferentes momentos. Busca en muchas veces llegar a tocar las emociones, con el fin de modificar el comportamiento del consumidor y lograr generar un hábito o que se tome una decisión.





    Un ejemplo de marketing emocional es Starbucks:

    Starbucks tiene una estrategia de marketing emocional muy fuerte, ya que juega con todas las emociones del consumidor, Starbucks crea una experiencia emocional desde que uno tiene un primer contacto con el restaurante, buscando crear espacios cómodos, y de descanso, como muchas veces se escucha, Starbucks no vende café, si no vende la experiencia de su marca, desde el trato personalizado, hasta poner tu nombre en el vaso.





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